Carlos Converso

Maestro, compañero y gran amigo en este andar de caminos largos, ásperos y lisos

Conocí a Carlos, en diciembre de 1987 en la ciudad de México, en un congreso de la UNIMA (Unión Internacional de la Marioneta México) igualmente ahí conocería también a una gran cantidad de amigos titiriteros, que como Carlos, aún continúan por este camino con el mismo amor, pasión e interés, el camino de la imaginación, la fantasía, la creatividad, el camino difícil pero lleno de felicidad. Ya en ese tiempo Carlos era Carlos Converso, no quiero decir que el maestro tenga muchos años, sino, que ya tenía una imagen como titiritero talentoso y destacado, ya había trabajado con el gran Javier Villafañe, Carlos Martínez y otros tantos más, parte de una gran generación de creadores escénicos

Lo recuerdo perfectamente con su personalidad sería, imponente y respetuosa, pero que al socializar con él, su conversación era llena de aprendizaje, humildad y sobre todo cargada con una sobredosis de humor que era difícil olvidar. En ese breve tiempo y primer encuentro con él, diferentes charlas y cursillos apresurados, nos ayudaron a ver con otros ojos el mundo de los títeres, descubrir nuevas técnicas de animación y construcción, recomendaciones de textos y sobre todo secretos y algunas mañas de este amplio y complejo mundo artístico. Después los conocimientos seguirían llagando a través de cursos y talleres más formales que seguiríamos tomando con él. Todo esto fortalecería y aumentaría nuestro interés por el recién descubierto mundo de los títeres que se fijaba ya como una lapa en nuestro cerebro.

Nosotros éramos fieles amantes del mundo del guiñol que nos había heredado Don Pedro Carreón, interesante técnica que hasta la fecha practicamos con harta pasión. Sin embargo, las nuevas experiencias que estábamos viviendo, serían una bocanada de aire fresco que traería nuevas propuestas de trabajo, sin dejar por supuesto nuestro trabajo que ya empezaba a darnos una identidad como Guiñoleros.

Pero no nos apartemos de Don Carlos, que es él, el motivo central de esta charla. Don Carlos, es de origen Argentino, nacionalizado mexicano, ya con bastantes años ya en nuestro país, y me atrevería a decir que es aquí, donde ha realizado su mayor trabajo creativo, tanto para niños como para adultos, trabajo que lo define como uno de los mejores titiriteros de nuestro país. Espectáculos como Un Halo de Esplendor, Al Son de un Corazón, la Pesquisa, Ubu Rey, Titirijugando, el Oso que no Era, el ensayo del titiritero y muchos otros espectáculos más, de una factura indiscutible. A la par de este trabajo creativo, ha desarrollado incansablemente distintos proyectos de formación, difusión y promoción del arte titiritero, su atesorada pasión.

Convencido de la importancia que reviste el arte de los títeres en la formación de los niños, por la cantidad de elementos que aporta este al desarrollo de su personalidad, ha tenido como constante una permanente escuela informal pero de sustancial formación titiritera, escuela que en algunas ocasiones intentó navegar por la formalidad y la burocracia, pero definitivamente ni los presupuestos ni la filosofía de trabajo de este arte pudieron congeniar, las puertas de esta escuela siguen abiertas, en la propia casa del maestro converso, en su taller, en festivales, encuentros y ahora en la virtualidad, todo con la libertad que ofrece la pasión de aquel que verdaderamente quiere aprender. Muchos somo los que hemos abrevado de estos conocimientos y agradecemos infinitamente su disposición.


Otro testimonio de su constante preocupación por la capacitación de nuevas generaciones titiriteras son sus diversos artículos, ensayos y libros que han sido un invaluable aporte y sustento para muchos trabajadores de este arte mayor, su Libro Entrenamiento del Titiritero, se ha convertido en un texto indispensable y de formación básica para todo aquel que piense incursionar en esta disciplina artística, igualmente será una herramienta indispensable para muchos titiritero que hayan tenido una formación empírica en este quehacer artístico, será sin duda alguna de gran utilidad para fundamentar muchos de los conocimientos adquiridos a través de la práctica común.

Una gran cantidad de premios, becas y reconocimientos le han sido otorgados por diferentes instituciones en afirmación a su trayectoria como artista.


Hoy el festival internacional NORTITERES y las instituciones que apoyan este proyecto ( Universidad Autónoma de Sinaloa, Instituto Sinaloense de Cultura) nos sumamos al reconocimiento de este gran artista mexicano, por todo lo que simboliza su gran trabajo realizado en bien de la niñez de nuestro país, por su gran empeño, trabajo y pasión titiritera.

Fernando Mejía Castro

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